"DIOS MIO DIOS MIO PORQUE ME HAS ABANDONADO" ( Mt 27, 46ss).
Estas palabras de Jesús nos dejan ver como las últimas horas de su vida experimentó gran angustia y un gran sufrimiento. Las heridas eran profundas y la amargura de sus dolores eran cada vez más intensos, pero también su amor era tan grande que le daba la fortaleza para soportar todo aquello y por hacer la voluntad de su Padre para así lograr la salvación de nuestras almas. Por un momento podemos pensar que ha sido abandonado. Lo que nos demuestra es la parte humana de Cristo y la intensidad de su sufrimiento quien prefirió sentirse abandonado por unos momentos por su Padre antes que dejarnos esclavos del pecado y presos del infierno.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
NO estoy muy de acuerdo en la última parte del comentario en el tema de esclavos del pecado y presos del infierno. Yo lo veo más como un asumir su condición humana y un grito desgarrador del momento. Después vendrá nuestros comentarios que podemos darles muchas vueltas pero yo me quedaría simplemente en la experiencia de sufrimiento del momento.
ResponderEliminar