lunes, 30 de noviembre de 2009

Laura N. A

Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? Mc 15, 33
 
Esta es la frase que más me llama la atención porque pienso en el sufrimiento que debía estar pasando Jesús, a pesar de haber sufrido muchísimo y de haber sido maltratado y golpeado, sintiendo gran dolor, esa pregunta lleva oculta el dolor más intenso que se puede sentir; sentir ese vacio, ese nada, que sólo puede sentir el ser humano cuando no siente a Dios, cuando se encuentra solo, en su nada, en su vacio...


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