Sobre la colina del Calvario había otras dos cruces. El Evangelio dice que, junto a Jesús, fueron crucificados dos malhechores. (Luc. 23,32).
San Agustín, aunque para los tres la pena era la misma, sin embargo, cada uno moría por una causa distinta; puntualizare algunos elementos que me llama la atención: Uno de los malhechores se siente impresionado, lo había oído pedir perdón para los que le crucifican, y hace esta suplica llena de vida Jesús, acuérdate de mí cuando estés en tu Reino". Ante esto Jesús le responde "Te lo aseguro. Hoy estarás conmigo en el Paraíso". Llama la atención, Jesús no le promete nada terreno le promete el Paraíso para aquel mismo día. El mismo Paraíso que ofrece a todo hombre que cree en El.
Pero el verdadero regalo que Jesús le hacía a aquel hombre, no era solamente el Paraíso. Jesús le ofreció el regalo de sí mismo, es compartir su existencia con Jesucristo. Hemos sido creados para vivir en comunión con él.
Angela Y.T
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