viernes, 9 de octubre de 2009

Mª Estela

Mc. 2,4. Abrieron el techo encima de donde él estaba, y a través de la apertura que hicieron descolgaron........

Lc.19 Subieron al terrado, le bajaron en la camilla través de las tejas y le....

La diferencia está en la manera de narrar el texto. Marcos menciona el techo, y mientras Lucas dice q le subieron al terrado y a través de las tejas le bajaron.

jueves, 8 de octubre de 2009

Angela Y.

Hay diferencia en el hecho de narrar el hecho.
Mc 2,2-4 - Hace referencia, del hecho que abrieron el techo,
A través de la abertura hicieron descolgar la camilla…
Lc 5,17-19- subieron al terrado le bajaron con la camilla a a través de las tejas…

miércoles, 7 de octubre de 2009

Eulalia Zh.

Mc 2,4: "…abrieron el techo encima de donde él estaba y, a través de la abertura que hicieron...".

Lc 5,19: "…subieron al terrado, le bajaron con la camilla a través de las tejas…".

La diferencia: Lucas ha mencionado las tejas del techo, mientras Marcos no.


PREGUNTA #2 <<<<<

Lee Mc 2,2-4 y Lc 5,17-19 y fíjate en cómo describe cada evangelista la casa en la que está Jesús. ¿Qué diferencias ves? Explícalo brevemente.

Responde antes del 14 de octubre.

martes, 6 de octubre de 2009

LUISA D. S.

MT. 25, 34-36
"ENTONCES DIRA EL REY A LOS DE SU DERECHA VENID BENDITOS DE MI PADRE, RECIBID LA HERENCIA DEL REINO PREPARADO PARA VOSOTROS DESDE LA CREACION DEL MUNDO. PORQUE TUVE HAMBRE Y ME DISTEIS DE COMER, TUVE SED Y ME DISTES DE BEBER, ERA FORASTERO Y ME ACOGISTEIS, ESTABA DESNUDO Y ME VESTISTEIS, ENFERMO Y ME VISITASTES, EN LA CARCEL Y ACUDISTES A MI"

ME LLAMA LA ATENCION, PORQUE EL JUICIO Y LA SUERTE FIANL DE CADA UNO SE DECIDE REALMENTE DESDE AHORA, CUANDO AMAMOS AL PROJIMO VERDADERAMENTE.

Conchi G. F.

"Por eso me complazco en mis flaquezas, en las injurias, en las necesidades, en las persecuciones y las angustias sufridas por Cristo; pues, cuando estoy débil, entonces es cuando soy fuerte". II Cor 12, 10

Es una de las citas que siempre me ha suscitado confianza en Dios. No somos nosotros, no son nuestras fuerzas las que nos sacarán y ayudarán en la vida diaria, en las luchas cotidianas, sino que allí, donde no llegamos nosotros es Dios mismo el que nos empuja y alienta. Cuando dejamos de aferrarnos en nuestras propias fuerzas y dejamos entrar a Dios en nuestra vida... entonces encontramos el verdadero sentido.