Una de las diferencias que me parece interesante destacar es el desenlace en las tres perícopas. En el caso de Mateo, son Pedro y Jesús quienes acaban subiendo a la barca, y una vez allí los discípulos lo reconocen como Hijo de Dios; en el caso de Marcos es Jesús quien sube a la barca, pero quedan desconcertados y no reconocen su condición divina; por último, en el caso de Juan, Jesús no llega a subir a la barca, pues sin darse cuenta, llegan a la otra orilla, así que no hace referencia a la postura de los discípulos respecto a su divinidad.
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