martes, 27 de octubre de 2009

Conchi G.F.

Tanto Mateo como Marcos nos presentan una idea semejante. Se habla del miedo de los discípulos y de la visión de un fantasma. Además, menciona una cosa importante, cuando Jesús les dice a los discípulos: "No tengáis miedo". La fuerza del viento, su poder, llega a provocar ese miedo entre sus discípulos, sólo desaparecerá cuando Jesús suba con ellos a la barca y les dé apoyo al decirles: ¡Ánimo!.

En Juan se realiza una descripción más minuciosa de la situación. Menciona y coincide con los otros dos evangelios en que los discípulos tuvieron miedo y Jesús les dijo: "No temáis".

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