Yo veo una diferencia curiosa...
Tanto Mateo como Juan resaltan el interés de los discípulos de "atrapar" a Jesús. En Mateo se ve claramente representado en Pedro que incluso pretende ser él el que vaya a Jesús, y en Juan se expresa diciendo "quisieron subirlo a bordo". Y en ambos el deseo queda frustado: Pedro se empieza a hundir y necesita que sea Jesús el que salga a su encuentro, y en Juan la barca tocó tierra... lo que tal vez quiere decirnos que por nuestras propias fuerzas y deseos no podemos "agarrar" a Dios, sino que es Él quien se ACERCA AL HOMBRE gratuitamente.
Esto precisamente es lo que narra Marcos... Jesús, al verlos fatigados y muertos de miedo, sube a la barca con ellos y es entonces cuando cesa la tempestad...
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Muy buen comentario, Marian.
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