Mt 5,1-12 Bienaventurados...
Jesús hablándonos del Reino...Un Reino que desconcierta por no ajustarse a nuestros criterios humanos. ¿Qué realidad encontraría Jesús ante sus ojos para hablar así de "los más pequeños" de la tierra? "Alegraos y regocijaos porque vuestra recompensa será grande en el cielo"
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¡Gracias, Esmeralda!
ResponderEliminarCiertamente que las bienaventuranzas trastocan de raíz muchos de nuestros criterios. ¿Seremos capaces de asumirlas?
Jose Luis M.C.
ResponderEliminarNo se si seremos capaces de vivirlas o asumirlas plenamente las Bienaventuranzas. Lo que tengo claro es que deberían ayudarnos a caminar, orientar y guiar nuestra vida. Aquello a lo que tendríamos que tender.
Ojalá nos lleguen verdaderamente a "trastocar" la raiz de nuestra vida, pues sólo así captaremos algo de esa propuesta de FELICIDAD... y nos iremos tras Él con la vida
ResponderEliminarMarian H. R
Interesante la imagen del "camino" que utiliza José Luis. Quizá la vida cristiana no consista tanto en "alcanzar metas" cuanto en "acertar en los caminos".
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