miércoles, 23 de septiembre de 2009

Esmeralda G.V.

Mt 5,1-12 Bienaventurados...

Jesús hablándonos del Reino...Un Reino que desconcierta por no ajustarse a nuestros criterios humanos. ¿Qué realidad encontraría Jesús ante sus ojos para hablar así de "los más pequeños" de la tierra? "Alegraos y regocijaos porque vuestra recompensa será grande en el cielo"

4 comentarios:

  1. ¡Gracias, Esmeralda!
    Ciertamente que las bienaventuranzas trastocan de raíz muchos de nuestros criterios. ¿Seremos capaces de asumirlas?

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  2. Jose Luis M.C.
    No se si seremos capaces de vivirlas o asumirlas plenamente las Bienaventuranzas. Lo que tengo claro es que deberían ayudarnos a caminar, orientar y guiar nuestra vida. Aquello a lo que tendríamos que tender.

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  3. Ojalá nos lleguen verdaderamente a "trastocar" la raiz de nuestra vida, pues sólo así captaremos algo de esa propuesta de FELICIDAD... y nos iremos tras Él con la vida

    Marian H. R

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  4. Interesante la imagen del "camino" que utiliza José Luis. Quizá la vida cristiana no consista tanto en "alcanzar metas" cuanto en "acertar en los caminos".

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