miércoles, 30 de septiembre de 2009

Lidia R.

Jesús y la mujer adúltera Juan 8, 1-11

...«Aquel de vosotros que esté sin pecado, que le arroje la primera piedra»...Jesús le dijo: «Mujer, ¿dónde están? ¿Nadie te ha condenado?» Ella respondió: «Nadie, Señor». Jesús le dijo: "Tampoco yo te condeno".

Esta cita me llama la atención porque muestra claramente lo distinto que son los pensamientos de Dios y los de nosotros, los hombres, los escribas y fariseos, presentan a Jesús la mujer adúltera se acercan al Maestro, no porque busquen realmente saber cómo piensa o cuál es su doctrina sino para tentarlo; y la respuesta que él les dá no es la que esperan dado que tenían motivos para acusar a la mujer. Jesús no se fija en el pecado sino que mira la persona y esto es lo que los escribas y fariseos no tenían en cuenta, esta respuesta nos enseña que Dios aborrece el pecado pero ama hasta el extremo al pecador.

2 comentarios:

  1. En muchos pasajes se ve lo mismo que comentas, que Jesús cambia los esquemas de su época. ¿También los nuestros?

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  2. LIDIA R:
    Es verdad que en otros pasajes de la escritura Jesús trata de cambiar los esquemas de su época, es este pasaje yo lo encuentro de una manera especial, y más aún porque trata de devolver la dignidad a la mujer, dado que el mira la persona y no el pecado.

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